![]() |
| Benjamín Sonzini Astudillo y Álvaro Diego Gáname. Abogados defensores de Pedro Nolasco Bustos y jorge Vicente Worona Fuente: El Diario del Juicio. |
Por otra parte, el alegato en defensa de José Filiberto Olivieri estuvo a cargo de su jurista particular, Elías Razuk.
Mientras en la sala de prensa se hablaba sobre la imposibilidad de la defensa de presentar argumentos suficientes y sustentables para exculpar a los imputados, Sonzini hizo presentación del alegato.
“Pedimos justicia, estamos enfrentando la inclemencia de estos tiempos, al borde de una sentencia”, manifestó el abogado. Y continuó: “esperamos que se haga realidad nuestro sueño como hombres de verdad y justicia”. Cuestionó que al haber pasado 36 años del hecho hay que tener cuidado debido a que han sucedido muchas cosas.
“Montaron un castillo en el aire, acá no hay testigos presenciales” pronunció agitando su mano izquierda. Caracterizó a la prueba jurídica como la que absuelve, la que prima, y la que reina en el proceso judicial, señalando de esta manera que “aquí las pruebas no conducen a nada”.
“Vivían en forma clandestina, Ana no tenía documento, tapaban con barro la patente del auto (en referencia al Fiat 128 de Jorge Diez). Eran personas que andaban armadas, en cualquier lugar del país hubieran tenido problemas”, argumentó. Tildó a Ana, Jorge y Carlos como jóvenes idealistas. “Esos idealismos, esas luchas, eran una utopía. Estas personas enfrentaban el orden del estado, ponían bombas… les tocó perder”, prosiguió Sonzini.
Posteriormente, el abogado Diego Gáname continuó con el alegato. Señaló que existen otros intereses detrás de la causa. Lo primero a lo que hizo referencia fue al contexto, que formó parte del alegato de la querella en su intento por dar a conocer detalladamente el plan sistemático de extermino a los “subversivos” impuesto por la dictadura. “No hay un ataque civil, las víctimas no han sido parte de este plan sistemático. Los imputados no pertenecían al plan” dijo, y denominó esto como un “error metodológico”.
Como aspecto central para tener en cuenta, se refirió al conocimiento de la víctima y su ideología. Interrogó a la audiencia: “¿Alcanza para decir que son delitos de lesa humanidad?”. Manifestó tratarse de un hecho casual, fortuito, ocurrido en la vía pública, con ningún elemento compatible al plan sistemático de exterminio.
Luego de señalar discrepancias entre los testimonios y declaraciones de familiares y conocidos de Ana, Jorge y Carlos, solicitó la absolución de la pena a los imputados, por el delito a homicidio y la inaplicabilidad del agravante.
“Cuando transcurre el tiempo quedan elementos, pruebas que no se pueden recoger”, recitó Elías Razuk, en defensa del imputado José Filiberto Olivieri.
Destacó en su alegato que Olivieri no tuvo ninguna participación en el hecho que sea penalmente reprochable. “Se trata de un delito común, no de lesa humanidad. Fue una persecución pública, no hay indicios de torturas”, dijo.
Se refirió a las pruebas testimoniales etiquetando a los testigos como indirectos, imprecisos y contradictorios. Además, hizo hincapié en la necesidad de valorar la documentación histórica: el registro del Comando y el memorándum de la Policía.
En defensa del imputado expresó: “Si Olivieri renunciaba al operativo lo mataban, no tenía otra alternativa. ¿Qué posibilidades tenía de decir yo renuncio, esto esta en contra de mis principios?”. Prosiguió, “parece que tiene la misma responsabilidad el que recibió la orden de matar, que Videla, Menéndez, Viola, que fueron quienes elaboraron este plan terrorífico”.
Afirmó que su defendido debía ser absuelto, debido a que le cabe un hecho común y no un delito de lesa humanidad, al tratarse de una actuación pública, “un operativo mas”, señaló.
Después del pronunciamiento de la defensa, el abogado de la querella Carlos Orosz, evocó dos características propias de los delitos de lesa humanidad, los cuales deben tener un límite mínimo básico: Generalidad (número importante de víctimas) y Sistematicidad (aunque en el hecho sea una sola víctima, debe encajarse en las esferas de un plan sistemático). Recordó a la audiencia que el escritor Rodolfo Walsh, luego de repartir “la gloriosa Carta a la Junta Militar” señaló, fue asesinado solo en la calle. Explicó que no por esto se debe enmarcar fuera de un plan sistemático, aludiendo a la megacausa ESMA por la que entre otros crímenes se juzgó el asesinato de Walsh.




