jueves, 23 de febrero de 2012

INICIÓ EL CUARTO JUICIO CONTRA DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN CÓRDOBA.

Por Agustín Apud
Martes 14 de Febrero de 2012. Un día más para la señora que tomó el colectivo en la Av. Gral. Paz rumbo a su trabajo en barrio Jardín, al sureste de la ciudad. Un martes que daba sus primeros minutos de cotidianeidad.

Casi rutinario, pues aquella señora seguro se sorprendería al ver que el recorrido del colectivo esta vez no incluía la vista del Parque del Bicentenario con sus 200 aros de colores. En la intersección de Plaza España con Av. Hipólito Yrigoyen un vallado de color amarillo, colocado por la policía de Córdoba, señalaba un desvío en el circuito.

Metros más atrás, una cuadra para ser mas especifico, envueltos en otro vallado (del mismo color) se comenzaban a amontonar algunos individuos vestidos con botas negras, pantalones azul oscuro, camisa celeste y sobre ella un chaleco en el cual se podía leer en letra mayúscula "POLICÍA DE CÓRDOBA". Fuera de ese vallado, empezaban a llegar algunas viejas. No la señora del bondi, sino que de las viejas con historias. Historias tan claras y puras como ese pañuelo que usan en su cabeza. Si, esas viejas, que por tener ese apodo la historia camina a su par, viejas de casi  35 años de luchas ya. Pero claro, ellas no estaban en ese vallado, estaban en la calle donde siempre suceden las cosas. En la calle.



Esa esquina, de Crisol e Hipólito Yrigoyen poco a poco se poblaba de señores y señoras con su cabeza blanca, algunas por sus pañuelos, otros simplemente los años. Hasta allí, alguno que pasase diría: "pobres viejos, seguro que esta yegua de la presidenta les volvió a sacar la plata de la jubilación". Pero no, el reclamo esta vez era otro. Esta vez, como hace tantos años lo vienen haciendo, pedían justicia. Nuevamente JUSTICIA.

Corrían pasadas las 9:00 de la mañana, diría que llegando a las 9:30, cuando desde las inmediaciones de la Ciudad Universitaria de Córdoba se comenzaban a escuchar voces con un timbre que se despegaba en años de aquellos viejos que esperaban en la esquina. Voces que coreaban al unísono "Como a los Nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar", " ya vas a ver, las balas que nos tiraste van a volver". Quien se asomaba a mirar, sobre Valparaiso - continuación de Yrigoyen -, pasando el puente, se comenzaba a ver una gran bandera blanca con inscripciones en rojo, mas atrás una negra y en las manos de quienes marchaban carteles con la imagen de una mujer. La bandera blanca llevaba por inscripción H.I.J.O.S - regional Córdoba - la negra, Comisión de DD.HH del Centro de Los Estudiantes de Ciencias de la Información y los carteles, la cara de Ana María Villanueva, "Anita".
Esa esquina se llenaba de color. Ya no había dudas, no era un martes común. No era un reclamos de los jubilados y ni siquiera era una marcha más. Era un martes donde los años de construcción colectiva de la memoria y el esclarecimiento de la verdad se encontraban en esa esquina para acompañar la tan esperada justicia.
¿Esperada por quién? Por todos. Por los 30000 que ya no están, por las familias de aquellos compañeros desaparecidos y asesinados en la ultima dictadura militar y por nosotros, los que estamos y estaremos.
A aquella esquina donde poco a poco arribaban mas y mas personas y donde flameaban banderas de distintas organizaciones se la lleno de acordes. El conjunto coral de la Asociación de Ex Presos Políticos de Córdoba comenzó a entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino. En el público algunas manos iban a parar al corazón, otras oprimían su puño y lo levantaban tan alto como podían y muchas otras elevaban sus dedos en "V", al cielo, como buscando ese guiño del compañero que ya no está. Quizás de Anita, Jorge o Carlos quienes por militar en la Juventud Universitaria Peronista fueron una víctima mas del terrorismo de estado que operaba en los años 70. Pero hoy, el presente es otro, el presente se envuelve en las banderas de la Memoria, Verdad y Justicia y esa mañana los tres compañeros que estaban allí junto a todos en la calle, comenzaban a recibir la suya. Fuera del Tribunal Oral y Federal N° II, que ocupa esa esquina tan nombrada, todo era alegría Al ritmo de la radio abierta montada por la mencionada Comisión de DDHH del Centro de Los Estudiantes en conjunto con Radio Revés transcurrían los minutos, las canciones y los actores que copaban la escena. No faltaron los flashes y la interminable cola de periodistas con el deseo de llevarse la primicia en la medida que la mañana llegaba a su fin. Dentro del edificio, el tribunal presidido por el Dr. Carlos Julio Lascano daba comienzo a la sesión. Así comenzaba el tan esperado Juicio.

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